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Siguiendo Su Guía de Amor 


Melly y Urpi sonriendo juntando sus manos para formar un corazón

Por Urpi Milla y Mellissa Bossa


¡Hola! Nos emociona compartir contigo los milagros, los encuentros santos y las experiencias de luz que estamos viviendo en el Tour: «Jesús: Un Evangelio de Amor». Desde el momento en que nos embarcamos en esta aventura por Sudamérica, decidimos seguir por completo la guía del Espíritu Santo, y hoy podemos asegurarte que nuestra verdadera felicidad proviene de seguirlo a Él y de permitirnos ser usadas para extender el amor.


En este viaje, nos comprometimos con Jesús a no tomar decisiones por nuestra cuenta, a consultarle cada detalle, sin importar lo pequeño que parezca, y a preguntarle momento a momento: 


∼♥∼

«Qué quieres que hagamos? ¿A dónde quieres que vayamos? 

¿Qué quieres que digamos?»

∼♥∼


Jesús ha respondido a cada una de nuestras oraciones. Cuando nos hacemos a un lado, reconocemos que no sabemos qué es lo que más nos conviene y tenemos en nuestro corazón el deseo de ser realmente útiles, los reflejos de Su Amor son inevitables. Con Su guía, Jesús solo quiere mostrarnos cuánto nos ama. Quiere que sepamos que nos está sosteniendo en cada instante.


También quiere enseñarnos que la guía está disponible para todos. En la mayoría de nuestros encuentros, las personas nos preguntan qué pueden hacer para conectarse con la guía, pues sienten que no están listos o que es algo que solo está disponible para unos pocos.


Jesús, con amor, nos recuerda que para alinearnos con la verdad necesitamos liberar los pensamientos del ego, ese parloteo sin sentido basado en las creencias del mundo, que nos habla de causas y consecuencias, de sueños de dolor y culpa. Es fundamental observar toda esa locura en nuestra mente y estar dispuestos a reconocer que tenemos un problema de percepción y que necesitamos ayuda para reinterpretar todo lo que hemos creído como verdad, para que Él nos muestre el camino.


Para eso es el entrenamiento mental que nos ofrece Un curso de milagros. Jesús no quiere que lo estudiemos o que nos lo aprendamos de memoria. Las lecciones están diseñadas para llevarnos a lo profundo de nuestra mente, a ese lugar en el que podemos reconocer que somos uno con Dios.


Y este tour ha sido para nosotras una oportunidad para experimentar los frutos del entrenamiento mental, recordando que los milagros son naturales y que no hay otra meta que queramos alcanzar más que recordar plenamente nuestra identidad como el Amor puro, divino y eterno que Dios creó. 


Por eso queremos compartirte los milagros que experimentamos en Bogotá, la segunda parada del tour «Jesús: Un Evangelio de Amor».


∼♥∼


En Colombia, nuestra aventura empezó antes de llegar a Bogotá. No habíamos aterrizado y Jesús ya nos estaba sorprendiendo con milagros.


En el avión que nos trajo desde México, tuvimos un encuentro muy profundo con un joven que estaba sentado a nuestro lado y que sintió curiosidad por el libro «Jesús: Un Evangelio de Amor» que en ese momento teníamos en nuestras manos.


Nosotras veníamos hablando sobre las enseñanzas místicas de Jesús, y en algún punto, algo de lo que dijimos llamó la atención de este hombre. Nos preguntó sobre el libro; quería saber sobre qué trataba y por qué estábamos tan emocionadas al hablar de su contenido.


En ese momento, fue obvio para nosotras que Jesús estaba usando el libro como un símbolo para conectarnos y responder al deseo que tenemos de tener encuentros santos con nuestros hermanos, sin importar si tienen algún tipo de práctica espiritual o no.


En nuestro corazón teníamos muy presente esta oración: 


∼♥∼

«Estamos aquí para ser obradoras de milagros. Queremos solamente recordar que somos Amor. Queremos reconocer que al dar Amor nos lo estamos dando a nosotras mismas. Muéstranos cómo conectar con nuestros hermanos».

∼♥∼


Y para conectar con nuestros hermanos, es importante reconocer que no sabemos qué es lo que ellos necesitan escuchar. No se trata de explicar conceptos. Sólo Jesús conoce lo que es útil, y por eso debemos acudir a Él y preguntar: «¿Cómo quieres que conecte con mi hermano?».


En el avión, la respuesta a esa pregunta la encontramos en los tatuajes que este hombre tenía en sus brazos, los cuales indicaban que se sentía atraído por el reiki, una práctica espiritual que habla de la sanación a través de la energía. ¡Así se nos estaba indicando cómo conectarnos con él!


Con este punto de partida, iniciamos una conversación muy significativa. Le hablamos sobre el mensaje de Amor de Jesús y de cómo este no choca con otros caminos espirituales. Él nos habló de sus creencias y luego nos abrió su corazón para contarnos que estaba buscando algo más profundo.


Nos contó que dedicó mucho tiempo y esfuerzo a conseguir el trabajo de sus sueños, y que después de obtenerlo, se dio cuenta de que ahí no estaba su felicidad.


Nosotras pudimos identificarnos con esa experiencia, porque antes de aceptar el llamado del Espíritu, también tratamos de obtener la felicidad en el mundo. Con este encuentro, sentimos que Jesús orquestó el tiempo y el espacio para recordarnos la Verdad:


∼♥∼

«Tu felicidad nunca la podrás encontrar afuera. El mundo no tiene nada que ofrecerte. Tu felicidad está en recordar que eres el Amor mismo».

∼♥∼


Para nosotras, este encuentro fue la confirmación de que cuando tenemos en nuestro corazón el propósito de dar, podemos confiar en que los símbolos de Su Amor aparecerán en nuestra mente.


∼♥∼


En los días siguientes, más símbolos de Su Amor llegaron a nuestra conciencia. Al llegar a  Bogotá, nos hospedamos en la casa de Nati y Miguel, quienes nos mostraron que estaban muy dispuestos a dar. Ambos son estudiantes de Un Curso de Milagros y estaban llenos de preguntas sobre cómo es vivir una vida dedicada a la práctica de las enseñanzas de Jesús.


Cada encuentro con ellos se sintió como una oportunidad para conectar con la alegría y compartir el amor, porque nunca se trata de recibir hospedaje o un plato de comida. Él nos envía a cada lugar para seguir sanando la mente, mirar los pensamientos que obstaculizan el amor y extender la luz.


En esta casa también pudimos sentir cómo Jesús usó el agua como un símbolo para mostrarnos que Él está a cargo de cada detalle. En Bogotá, hay racionamientos de agua y cada barrio tiene días establecidos en los que se corta el servicio. Cuando llegamos, Nati nos dijo que al día siguiente se iría el agua, pero luego nos contó que le habían dado mal la información y que el corte ocurriría hasta el  día siguiente.


Pero al día siguiente tampoco se fue el agua y el corte se dio tres días después, cuando ya estábamos listas para mudarnos a otra casa.


Lo mismo ocurrió en las otras casas en las que nos hospedamos en Bogotá. Nunca presenciamos escasez de agua. Con todo esto, sentimos que estábamos viviendo una aventura con el agua y, en el fondo, pudimos ver el amoroso mensaje de Jesús que nos decía:


∼♥∼

«Tú no eres la hacedora de este mundo. Yo me voy a encargar de ti. Si tu propósito está por delante, si lo que más deseas aquí es sanar la mente, puedes descansar en mí. Yo voy a orquestar el tiempo y el espacio para tu felicidad».

∼♥∼


Fue hermoso constatar que cuando confiamos, todo llega de forma natural, sin necesidad de hacer ningún esfuerzo.


∼♥∼


Una de las razones por las que viajamos a Bogotá fue para participar en la Feria del Libro, donde se lanzó la versión en español del libro «Jesús: Un Evangelio de Amor». Íbamos con la intención de extender las enseñanzas del libro y participar en el evento de lanzamiento, pero, por supuesto, esto solo fue un telón de fondo para los milagros y los encuentros santos.


En total estuvimos cuatro días en la feria y cada día se sintió como una aventura en la que momento a momento se nos indicó qué hacer, a dónde ir y qué decir. No podíamos planear absolutamente nada.



Jesús: Un Evangelio de Amorlibro y una pila en espiral de libros de Jesús: Un Evangelio de Amor


En esta aventura estuvimos con Lore y Tati, nuestras compañeras poderosas, quienes aceptaron la función que les dio Jesús de ir a la feria para dar a conocer  el libro. Y a nosotras se sumaron Leila y el equipo de la editorial que se encargó de la publicación. 


Antes de ir a la feria, Lore nos compartió que se sentía nerviosa porque sería la primera vez que hablaría con personas que no conocía sobre las enseñanzas de Jesús. Temía ser rechazada, no encontrar las palabras adecuadas o sentirse avergonzada si se encontraba con personas de su pasado que desconocieran su reciente camino espiritual.


Pero ella nos contó que, a pesar del miedo, sabía que Jesús la había llevado a ese lugar para limpiar su mente de creencias de poca valía y mostrarle que ella también podía escuchar y seguir la guía. Mientras estuvo en el stand que la editorial tenía en la feria, nos dijo que había orado una y otra vez:


∼♥∼

«Jesús, tú sabes que tengo miedo. Yo no sé qué decir ni qué debo hacer. Dime con quién quieres que hable y qué quieres que diga. Por favor, muéstrame. Sé tú quién habla a través de mí».

∼♥∼


Con esa oración, comenzó a acercarse a las personas que trabajaban con la editorial para contarles de qué trataba el libro, para que así ellas pudieran transmitirlo al público. La primera persona a la que se acercó fue una mujer mayor que le sonrió. Lore pensó que formaba parte del equipo de ventas, pero cuando empezaron a hablar, la mujer le reveló que su trabajo era apoyar en las labores de limpieza.


El primer pensamiento de Lore fue «te equivocaste, no sirve de nada hablar con ella», pero luego sintió que Jesús gentilmente le recordaba: «tú no sabes para qué es nada». Así que comenzó a hablarle a la mujer sobre el libro. De inmediato, ella se interesó y le confesó que era seguidora de Jesús y que sabía que Él vino a enseñar un mensaje de amor. Eso fue suficiente para que Lore se diera cuenta de que estaba viviendo un encuentro santo.


Las dos conversaron durante varios minutos y Lore nos contó que pudo sentir muchísima alegría durante este encuentro, en el que la mujer habló de sus pasajes favoritos de La Biblia y Lore compartió algunas partes hermosas de «Jesús: Un Evangelio de Amor».


Después de ese encuentro, fue guiada a conversar con los integrantes del equipo de ventas de la editorial, y Lore nos dijo que se sentía como una niña llena de asombro porque podía sentir como casi todas las personas con las que interactuó tenían en su corazón el deseo de tener una relación íntima con Jesús, más allá de cualquier religión o camino espiritual. 


Nos dijo que pudo sentir cómo las palabras salían de su boca casi que de manera involuntaria y que no podía contener la alegría de saber que finalmente estaba teniendo la experiencia de ser usada por Jesús.


Definitivamente son increíbles los reflejos de amor que llegan a nuestra conciencia cuando mantenemos en nuestro corazón el deseo de ser verdaderamente útiles. 



∼♥∼


Al final del primer día de la feria también recibimos un regalo que inundó de amor nuestros corazones. Eran las 8 de la noche y en Bogotá estaba cayendo un aguacero que nos hizo cambiar nuestra intención de regresar en autobús a la casa donde nos estábamos hospedando. Intentamos pedir un taxi por una aplicación, pero no logramos conseguirlo. Todos nos decían que sería muy difícil encontrar transporte debido a la lluvia y a que estábamos en un lugar donde muchas personas intentaban conseguir un taxi.


Cuando vimos que la aplicación no estaba siendo útil, decidimos salir simplemente a la calle y tratar de parar un taxi. Nuestros acompañantes nos dijeron que sería imposible, pero nosotras sentimos que debíamos hacerlo. Así que lo intentamos y, en el segundo intento, un taxi se detuvo frente a nosotras. El conductor nos dijo que hacía un instante alguien había cancelado el servicio, así que estaba listo para llevarnos.


Nos subimos, empezamos el viaje y entre nosotras comenzamos a hablar sobre cómo nos sentíamos en ese momento, y de repente, el conductor interrumpió la conversación para decirnos: «¿Usted es de Perú? No se imagina todos los milagros que viví cuando estuve en Perú».


Apenas mencionó la palabra «milagros», nos dimos cuenta de que estábamos iniciando otro encuentro santo. Con mucha emoción, el taxista nos contó que había vivido en Perú durante un tiempo y que la manera en que llegó a ese país fue milagrosa.


Inicialmente tomó un vuelo para ir a Argentina donde iba a trabajar en el restaurante de un amigo, sin embargo, debido a una falla mecánica el avión tuvo que hacer una parada inesperada en Lima. Le dijeron que el problema se resolvería al día siguiente, que tendría que pasar la noche en Perú y él sintió que esa podía ser una buena oportunidad para ir de fiesta.


Se fue a una discoteca y allí conoció a un grupo de personas que lo invitaron a un bar de música colombiana. En el bar un hombre se le acercó y lo llamó por su nombre. Él no reconoció a este hombre. La situación le pareció muy extraña y solo podía pensar «¿Qué posibilidades hay de que en un país en el que nunca he estado me encuentre con alguien que me conoce?».


Luego se dio cuenta que tenían un amigo en común, que ese hombre trabajaba como productor de cine y que justo en ese momento estaba buscando a un actor colombiano que pudiera trabajar en una de sus producciones. El hombre le propuso cancelar sus planes de ir a Argentina y quedarse en Perú para trabajar como actor. Él aceptó y finalmente vivió 10 años en Perú. 


Mientras escuchábamos la historia, nosotras solo podíamos pensar: 


∼♥∼

«Definitivamente nunca sabemos para qué es nada. Jesús siempre está a cargo. Él orquesta todo para el propósito de sanar la mente».

∼♥∼


Con esta historia pudimos ver claramente la obra del Espíritu. Nos estaba mostrando que siempre nos sostiene, que los milagros llegan cuando nos permitimos dejarnos sorprender a cada instante y reconocemos que no sabemos el propósito de las cosas.


Para nosotras este encuentro fue un reflejo de amor maravilloso. Durante toda nuestra conversación, pudimos sentir que este hombre, quien no practica ninguna religión o camino espiritual, es una demostración de cómo es vivir con el corazón abierto constantemente. Él nunca ha escuchado hablar de Un curso de milagros, pero nosotras sentimos que de manera inconsciente práctica las enseñanzas de Jesús.


Esto fue muy evidente en un momento particular cuando nos habló de su hija de 11 años. Con mucha alegría nos mostró una foto de la niña y compartió el amor que siente por ella.


Nos contó que su hija está en un tratamiento para recuperarse de cáncer, pero en lugar de poner la atención en la enfermedad, nos dijo que durante el proceso había podido sentir el amor de muchas personas que estaban apoyando a su familia. Nos contó que sentía mucha gratitud por todo el amor que había llegado con esta situación.


Y nosotras nos sentimos inundadas de gratitud con Jesús por haber traído a este hermano a nuestra conciencia.


∼♥∼



Al día siguiente, estuvimos en el  evento de lanzamiento de «Jesús: Un Evangelio de Amor». Fue una conversación hermosa con David Hoffmeister, quien estuvo presente de manera virtual, compartiendo con alegría las enseñanzas de Jesús y dando muchos ejemplos prácticos de cómo aplicarlas en la vida diaria.



Melly y urpi con amigos sosteniendo los libros de Jesús: Un Evangelio de Amor
Melly y Urpi sentados en el escenario de la feria del libro con David Hoffmeister en zoom en una pantalla detrás de ellos















Cuando la charla terminó, se nos acercaron algunas personas que habían llegado al salón sin saber nada de David o de la comunidad, y otras que sintieron que Jesús les había pedido asistir.


Una de ellas fue Sandra. Después de darnos un fuerte abrazo, nos habló brevemente de su camino estudiando por su cuenta Un Curso de Milagros. Cuando estaba por despedirse, sentimos en nuestro corazón que debíamos pedirle que no se fuera. ¡Ese fue el comienzo de muchos milagros!


Sandra nos acompañó a cenar y a celebrar el cumpleaños de Lore. Pasamos muchas horas juntas y durante ese tiempo nos contó que desde hace varios años sigue las redes sociales de Living Miracles y que en varias ocasiones recibió señales muy concretas para ponerse en contacto con miembros de la comunidad.

 

Incluso nos contó que David Hoffmeister le había enviado mensajes a través de sus redes sociales en varias ocasiones para compartirle información útil e invitarla a participar en eventos en el monasterio de la comunidad en Utah, ya que durante algunos meses ella vivió cerca de allí. 


Sandra nos dijo que estos mensajes llegaron justo en un periodo de su vida en el que se sentía abrumada y estaba pidiendo la ayuda del Espíritu Santo. Sin embargo, en ese momento, surgieron para ella mucho miedo y pensamientos del ego que le decían que su nivel de inglés no era adecuado para conectarse con David, por lo que nunca respondió a los mensajes.


Pero el Espíritu es paciente, y dos años después, cuando estaba viviendo de nuevo en Colombia, Sandra supo de nuestra visita. En su corazón sintió una chispa de amor que le hizo sentir que había llegado el momento de seguir la guía y por eso fue al evento.

Y en nuestro encuentro nos dijo que podía sentir que este era una respuesta a la oración que tenía en su corazón: caminar con compañeros poderosos y llevar las enseñanzas de Un Curso de Milagros a una experiencia de verdadera paz.


Melly, urpi y amigas abrazadas sonriendo

Nuestro encuentro se sintió muy profundo. Sandra tenía su corazón abierto, nos hizo muchas preguntas y se permitió expresar algunas emociones que fueron surgiendo. Además, nos invitó a hospedarnos en su casa. Inicialmente no sabíamos si íbamos a poder aceptar esa invitación, ya que otras personas también nos habían ofrecido alojamiento, sin embargo, decidimos dejar la decisión en las manos de Jesús.


Un par de días después oramos para que se nos mostrara el siguiente paso, pues teníamos la opción de ir a tres casas. En ese momento preguntamos:


∼♥∼

«¿Dónde podemos ser realmente útiles? ¿A dónde quieres que vayamos?»

∼♥∼


Finalmente, sentimos la guía de ir a la casa de Sandra. Allí pasamos tres días de mucha sanación en los que tuvimos momentos para compartir, ver películas y practicar el perdón. Para nosotras fue evidente que allí estábamos siendo realmente útiles.


∼♥∼


Pero antes de dar este paso, Jesús organizó para nosotras un retiro que no estaba en nuestros planes en una casa en el campo, rodeada de muchos símbolos de paz, que nos ayudó a reforzar nuestra confianza en Su plan y a recordar que todo está siendo cuidado por Su Amor.


Este retiro empezó a gestarse un mes antes, aunque en ese momento no fuimos conscientes de lo que estaba ocurriendo. 


Cuando todavía estábamos en México, tuvimos una llamada con Lore para explorar la posibilidad de hospedarnos en su casa. En esa ocasión, ella nos dijo que lo veía un poco complicado porque estaba viviendo con su pareja en una casa ubicada a tres horas de Bogotá y sentía que la logística podría ser difícil. 


Sin embargo, también expresó que le encantaría recibirnos y que contaba con mucho espacio para alojarnos. Incluso, nos comentó que llevaba pocos días viviendo allí y que aún no entendía por qué Jesús la había guiado a vivir en una casa tan grande, en medio de la naturaleza.


Apenas nos dijo esto, sentimos una oleada de energía muy fuerte. La palabra «retiro» llegó a nuestra mente y tuvimos la certeza de que Jesús quería usar ese espacio para la sanación. Inicialmente, Lore se sintió emocionada con la idea, pero unos segundos después nos confesó que estaba preocupada. No sabía si esto sería posible, ya que debía hablar con su pareja, pedir permiso al dueño de la casa y organizar muchos detalles en poco tiempo.


Efectivamente, bajo las reglas del mundo, parecía algo imposible. Sin embargo, recordamos que nuestra función no es planear ni organizar nada. Solo tenemos que dejar todo en sus manos, poner nuestro propósito al frente y confiar en que Él nos comunicará lo que debamos hacer o decir. Así que pusimos en pausa cualquier plan para esa casa y no volvimos a hablar de ello hasta un mes después.


∼♥∼


El tema surgió de nuevo cuando ya estábamos en Colombia durante un almuerzo con Lore y Tati. Nos reunimos porque no teníamos muy claros los pasos a seguir después de nuestra participación en la Feria del Libro. Las dos nos habían ofrecido sus casas y no sabíamos a dónde sería más útil ir primero. 


Teníamos dudas logísticas, ya que ambas vivían fuera de la ciudad y debíamos considerar el transporte. Durante varios minutos estuvimos tratando de ponernos de acuerdo, pero sentíamos que algo no encajaba. Hasta que en algún momento, Lore le preguntó a Tati si quería sumarse al plan de ir a su casa, a lo que Tati respondió afirmativamente.


Con el «sí» de Tati, todo empezó a tener sentido. De repente, recordamos la llamada que habíamos tenido hace un mes y pudimos reconocer que este era el retiro que Jesús estaba orquestando. No se trataba de un gran evento al que debían asistir decenas de personas, sino de un retiro íntimo para las cuatro.


Desde ese instante, empezamos a sentir que llegaban las indicaciones sobre lo que debíamos hacer y decir en cada momento.


La primera instrucción que recibimos fue organizar todo para salir de Bogotá ese mismo día. Aunque cada una tenía sus propios planes, confiamos en que debíamos seguir la guía. Así, en la noche, iniciamos nuestro viaje en auto hasta la casa de Tati, donde íbamos a pasar la primera noche antes de movernos a la casa de Lore, que estaba mucho más lejos de la ciudad.


Durante ese primer viaje, experimentamos un momento de sanación cuando una de nosotras abrió su corazón para expresar que se sentía cansada y que preferiría haber comenzado el recorrido al día siguiente, pero que no lo había expresado por miedo a ser rechazada.


Fue un momento de sanación porque nos recordó que la guía nunca se nos da para alcanzar algún resultado en la forma. En este caso, pudimos sentir que Jesús nos estaba invitando a soltar nuestras preferencias e ideas sobre qué es lo mejor para nosotras. Además, nos mostraba que podíamos compartir nuestros pensamientos sin temor a ser juzgadas.


∼♥∼


Al día siguiente, la guía nos llevó a hacer un viaje en carretera de tres horas hasta Sasaima, el pueblo donde estaba viviendo Lore. En el camino, pudimos sentir la presencia de Jesús y la madre María. Vimos varios carteles e imágenes con mensajes muy directos que nos hicieron sentir que nos estaban acompañando en cada paso de esta aventura.


Y al llegar a Sasaima nos encontramos con un espacio hermoso rodeado de montañas, donde estaban muy presentes los sonidos del río y de las aves. El lugar se sentía perfecto para enfocarnos por completo en nuestro propósito y sumergirnos en la profundidad de nuestra mente.


Una piscina al aire libre con agua azul clara en primer plano, rodeada de un área pavimentada y un césped bien cuidado con varias plantas y flores coloridas. Al fondo, se observa una casa de dos pisos con paredes de piedra y techo a dos aguas, ubicada en un entorno natural con colinas cubiertas de vegetación densa y árboles alrededor.

 

En la primera noche, sentimos ver una película que sacó a la luz creencias relacionadas con el pecado y la idea de no ser merecedoras del amor.


Al día siguiente, por la mañana, surgieron emociones intensas para una de nosotras, lo que representó una oportunidad perfecta para realizar una sesión de expresión. Durante este espacio, nos unimos con el propósito de exponer y pedir la corrección de pensamientos de ataque que nos impiden conectarnos con el amor que siempre está disponible para todos.


En la sesión, que representa un símbolo de comunicación con el Espíritu, observamos pensamientos acerca de las expectativas que el ego pone en las relaciones de pareja. Fue un momento revelador donde pudimos percibir cómo Jesús nos está guiando para cuestionar absolutamente todos los roles que les hemos atribuido a nuestros hermanos.


Más tarde, la guía nos llevó a sumergirnos en el silencio. Cada una de nosotras se permitió ir a la quietud de la mente para conectar con la presencia que está más allá de las palabras ¡Lo sentimos muy profundo!


Al día siguiente, fuimos aún más profundo en las sesiones de expresión, ya que pudimos reconocer que en el proceso de sanación de la mente es muy importante ponernos en contacto con nuestros sentimientos y no rechazarlos bajo la idea de que son «malos» o «pocos espirituales»


Cuando tratamos de ocultar sentimientos de ira y otros de los que podemos sentirnos avergonzados, no le permitimos al Espíritu Santo sanar nuestra mente. Durante la sesión, dimos espacio a emociones incómodas para examinar los pensamientos y creencias subyacentes al malestar que una de nosotras experimentaba. Así pudimos identificar, cuestionar y entregar al Espíritu creencias relacionadas con el control. ¡Para eso fue que Jesús nos llevó a este retiro!


Mientras este proceso estaba ocurriendo en nuestra mente, pudimos sentir que algo muy poderoso estaba ocurriendo, era como si estuviésemos atravesando por un duelo ante la muerte de nuestras identidades. Pero al final del retiro y en los días siguientes, ese sentimiento se transformó en una sensación de liberación. Nuestros corazones se expandieron y pudimos sentir la presencia del Amor con mayor intensidad. Sentimos que el Cristo estaba naciendo.


Con esto pudimos confirmar que el retiro y cada uno de los encuentros que tuvimos en Colombia, fueron un telón de fondo para el perdón. Jesús usó todos los símbolos para recordarnos que somos Amor. Él nos está guiando pasito a pasito para que perdonemos, liberemos todas las percepciones que tenemos de este mundo y nos permitamos ser llevados a la experiencia en la que reconocemos nuestra identidad como el Cristo.


Esto es lo que significa para nosotras ser obradoras de milagros y esta es la razón por la que seguimos Su Guía de Amor ¡Gracias Jesús por mostrarnos dónde está nuestra verdadera felicidad!


∼♥∼


Y gracias a ti por leer este blog. Si sientes profundizar mucho más en lo que significa escuchar y seguir la guía, te invitamos a ver este video con la grabación de una sesión que tuvimos en Bogotá con estudiantes de Un curso de milagros. Esperamos que sea una inspiración para ti.





Además, queremos contarte que con nuestro corazón repleto de amor avanzamos en el Tour «Jesús: Un Evangelio de Amor». En las próximas semanas, estaremos en Chile, Brasil, Argentina y, probablemente, Uruguay.


Si sientes en tu corazón un anhelo de experimentar milagros y tener encuentros santos, te invitamos a ponerte en contacto con nosotras a través de nuestros perfiles de Facebook. 




Nos encantaría tomarnos un café, compartir un almuerzo y también estamos abiertas a recibir invitaciones de hospedaje, organizar retiros u otras formas de apoyo. 


Además, nos gustaría presentarte a Travel Bot, nuestro asistente de viajes. En este chat, podrás encontrar información y hacer preguntas relacionadas con cómo ser anfitrión de un evento para los maestros de Living Miracles. 


¡Esperamos poder experimentar milagros a tu lado!


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1 Comment


Miguel Angel Alcaraz Garre
Miguel Angel Alcaraz Garre
Jun 14

Muchísimas gracias por compartir vuestras andaduras por Sudamérica. 💙💖

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